Incorrección política
El futuro de la política y del PP se debate en una partida de damas. ¡Qué empiece el juego! 

Nunca es buen momento para quien no conoce las reglas del juego

Uno de los peligros fundamentales para cualquiera que quiera no sólo observar, sino además entender lo que ocurre en el cambiante mundo de lo político, pasa por confundir las reglas del juego. Tal error lleva a visualizar la coreografía siguiendo el son de una melodía que hace tiempo que dejó de sonar y fue reemplazada por otra. Quedarse anticuado en la vida cotidiana es risible, pero comprensible. En política, es la perdición. 

Pese a ello, una vez más, tal desfase está desestabilizando al que menos motivos tiene para dejarse caer en tales errores de principiante: el principal partido de la oposición. Absolutamente curioso que sea ahora, en este preciso momento, cuando esté exhibiendo tan ostentosamente su vulgar discurrir. Después de todo, las encuestas les arrojan buenos resultados, las calles empiezan caldearse clamando contra el Gobierno “más socialista de la historia” que envía tanquetas en respuesta, los presupuestos salen adelante con el apoyo de formaciones tan cuestionables como EH Bildu o ERC, el gobierno de coalición hace aguas por todas partes y, con todo, Pablo Casado ha decidido que es buen momento para pegarse un tiro en el pie.

No podemos decir que esta actitud con tintes masoquistas nos sorprenda, no es la primera vez que Casado desaprovecha una oportunidad y se coloca casi de buen grado en el foco de las críticas cuando lo que debiera hacer es tomar el rumbo con determinación para aunar una mayoría que le lleve a la Moncloa. Pero no podía faltar a su cita con lo caricaturesco y lo ha vuelto a hacer, estamos asistiendo al lamentable espectáculo de aquellos que dicen ser líderes políticos cuando realmente se pasan la tarde jugando con reglas de antaño sin darse cuenta de que les han cambiado el tablero, las piezas y las reglas. Parece que los “dirigentes” del PP no se percataron de que, cuando Iván Redondo salió de la Moncloa se llevó con él las fichas del ajedrez y no fue casualidad: ha llegado el momento de comenzar una partida de damas.

La “dama, dama de alta cuna”

Creo que son pocos los libros sobre crónica política que hayan despertado tanto interés como el último publicado por Cayetana Álvarez de Toledo. Esta mujer es desde luego una persona singular que merece especial atención. A nadie deja indiferente su punzante distinción y gélida presencia. Implacable y calculadora, inteligente y buena oradora. Clara, orgullosa y con unos tintes intensos de vanidad. Consciente de una inteligencia que pocos ponen en duda si bien algunos consideran desafiante. Una Dagny Taggart con acento argentino.

Su última publicación ha provocado mucha expectación más aún porque ha coincidido con el socavón en la primera planta de Génova 13 que podría hacer hundir la estructura de una sede de la que no parecen querer deshacerse. Isabel Díaz Ayuso, líder incuestionable del PP de la Comunidad de Madrid, presidenta de la Comunidad, amada por sus votantes y temida por sus opositores, quiere dirigir el partido en Madrid y ha insistido en adelantar la fecha del Congreso pese a las reticencias del aparato. Casado se muestra en contra, insiste en mantener la fecha prevista. No son pocos los que susurran en su oído que Ayuso estaría muy dispuesta a sustituirle en un sillón que parece serle del todo incómodo al muchacho de la eterna sonrisa. Ella lo niega aduciendo que su único interés es Madrid y acompañar a Casado en su andadura hacia la Moncloa. Sin embargo, seamos prudentes, de un político ha de creerse la mitad de lo que dice y, si no queremos pillarnos los dedos, la mitad de esa mitad.

Sea como fuere, la partida ha comenzado y, haciendo honor a las cada vez más bochornosas prácticas políticas, todo ha aflorado a través de los móviles, los chats privados e informales, los mentideros políticos y las filtraciones interesadas. Parece el juego de unos niños frívolos y caprichosos que poco o nada saben del mundo de los adultos cuyos designios, sin embargo, tienen entre sus manos.

Hubiera sido simplemente entretenido asistir al ruido de sables en Génova, pero hemos de reconocer que todo se tornó más interesante cuando, en medio de esta vorágine, apareció aquella que sabe jugar. Cayetana hizo acto de presencia situando la partida donde realmente se estaba jugando, pero pocos lo estaban visualizando. Nunca fue una confrontación entre Ayuso y Casado. No ha lugar. Mucho menos entre Ayuso y Almeida. Siempre y en todo momento había sido una confrontación entre Teodoro García Egea e Isabel Díaz Ayuso. Disculpen que así lo exprese, pero Pablo Casado no tiene el abigarrado carácter que es requerido para emprender batallas y mucho menos contra aquellos con los que empatiza y tiene una relación personal. Sin ir más lejos, el otro día acabó, según él “por error”, en una misa en honor a Franco, les prometo que lo creo.

¿Por qué Egea? Muy sencillo, Egea representa el ordeno y mando del partido. Se ha ganado la animadversión de tantos barones y segundas espadas, que no es cuestión de fijar una fecha para el Congreso madrileño, no son pocos los que han aprovechado la ocasión para sumarse a las reivindicaciones de Ayuso con el fin de mermar el omnívoro poder del presidente del partido. Es un hombre de formas bastas y simples, poco diplomático y nada dado a un diálogo razonable. Brillante ingeniero, todo sea dicho. Tanto es así que han llegado a calificarlo como el hombre de los algoritmos pues, al parecer, tiene todas las jugadas y previsiones en una hoja de Excel. Pero la política no va de números y estadísticas. El saber estar, la finezza, la astucia del político no se plasma en un documento. Cayetana lo sabe muy bien y ha querido sumarse a la ola bélica para comenzar a poner en práctica un plan del que lleva hablando desde hace mucho tiempo con la mirada puesta en las próximas elecciones generales.

No negaré en esta mujer un afán de protagonismo, como tampoco negaré que tiene bastantes motivos para reclamarlo. Sea como fuere, su proyecto no es otro que el de aunar las fuerzas políticas de derechas (y los restos de desencantados por la deriva izquierdista del partido socialista) en una única plataforma bajo el liderazgo de cabezas brillantes, verdaderos estrategas con una visión audaz, “los hombres de la mente”. Y, como todos comprenderán, este plan pasa por fulminar los modos de desenvolverse en política al estilo Egea. Simplemente no hay espacio para quien no conoce la partitura de la melodía y no hace más que desentonar. 

Ha comenzado el juego de damas y Cayetana es muy clara: ha visto en Ayuso la oportunidad. Ha visto en su victoria en Madrid el fogonazo que marca el comienzo de la partida. En su momento se refirió al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, como “el burro de Troya” en el Congreso, quitándole todo tono despectivo, podemos decir que Isabel Díaz Ayuso sería su caballo de Troya dentro del Partido Popular. Si bien con Casado aún puede avanzar un proyecto como el esbozado, con Egea no hay nada que hacer y así es como lo ha expresado públicamente.

¿Quién moverá ficha?

Visto lo visto, no podemos dudar de que esta “conversadora brillante”, “ser pensante y escribiente”, hace “lo que le viene en gana”. La cuestión es, siendo “señora de su señor”, fiel a las siglas del Partido Popular, ¿hasta dónde llegará para llevar a término sus planes más ambiciosos? Pero ésta es sólo la primera pregunta, la crucial va dirigida a la segunda dama, una mujer que ha aprendido rápido y ha dejado la ingenuidad política para adentrarse en los laberintos más complicados y oscuros de este submundo penetrante y adictivo. Parece ser bastante consciente de su posición en el tablero, pero, qué quieren que les diga, me invade la curiosidad por saber si esta segunda dama seguirá yendo “deprisa por miedo a que la risa se marchite” o decidirá tomar el guante y empezar a mover ficha. 

Egea ha anunciado que la cuestión está zanjada una vez Díaz Ayuso ha aceptado celebrar el Congreso en el momento que estaba previsto. No se fíen, no sabe que el tablero ahora es otro muy distinto. Estense preparados, la partida no ha hecho más que empezar: ¡qué empiece el juego!

Deja un comentario

Close Menu
A %d blogueros les gusta esto: