La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón!: he aquí el lema de la ilustración. 

KANT, Emmanuel. Filosofía de la Historia, Madrid, Fondo de Cultura Económica, 2000, 25.

Entradas recientes

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

Deja un comentario

Close Menu
A %d blogueros les gusta esto: